Se escribe con furia atronadora, con el fuego que cocina lo que en el corazón se ha quedado, las experiencias atrapadas en una recámara que ahora se quema y libera los pasados. The trill is gone cantaba B.B. King y no se equivocaba al sentenciar la naturaleza de todo. Se vocifera a los dioses a través de un constante hilar de palabras que agudizan la estela de sentimientos. El artista no se detiene, encuentra su humanidad cuando más la busca en un afán sediento de delirio, es un heroe trágico, es el tipo que trabaja en la soledad que otros desdeñan....