Martes 22 de Febrero de 2011" Es claro que el sexo ocasional -e incluso el de muchas parejas afectuosas- trae las virtudes/placeres y hasta poderes curativos que ya he experimentado, sin embargo ayer encontré en el bar a una tal Aubrey o Ms. Murdock, como deseaba que la llamara -rubia intrépida-, que me ha dado mucho más que las horas de goce que se terminan lavando con una ducha. Hablar con aquella mujer totalmente inesperada luego de un acuerdo tácito para encontrar el idioma en que nos comunicaríamos, logró seducir las horas que sucedieron a...