Para aquellos pocos pero más que bien amados lectores que me han honrado con su compañía; me veo en la necesidad de pedir disculpas (y a mi mismo) por no tener las fuerzas para escribir, debido al mal tiempo que se ha posado en mi corazón y que ha marcado de un mal teñido negro a mi familia. Bien es cierto lo que pienso: Quién no sabe de dolor no sabe de la vida, pues este suele ser parte inherente de esta tragicomedia que nos ha de acompañar hasta el final de la partida que habremos de jugar Por ello me distanciaré de las letras un tiempo (esperemos...