- En el grito de la inconstancia, del resonar de los violines, de los coros que me guían cual sirenas al paraíso; resuena tu voz, tu mirada me ilumina en las noches más oscuras de la existencia, eres tú quien hace desaparecer los demonios que me aquejan cada noche, eres la magia que conjura mi despertar, eres mi felicidad, la vida misma que ha nacido desde el momento que te ví para desearte, para abrazarte en noches eternas en donde la inmensidad no tiene fin, en el ímpetu máximo del amor, en donde tus caricias estrujan el deseo de una noche más,...