29 diciembre, 2010

Intransigencia de conjugar (carta de Sara)



"Pelotudo",

...Rememorar la presencia con el cigarro de la ausencia, es reconstruir canciones de tinto con sabor a miles en la lengua, pero solo vos en el paladar capaz de inspirar un decir. Un beso en el cuello que enamora a la misma mañana. El afrodisíaco hambruno de Prometeo. Es aprender a volar cuando de pichones, aventurarse al naufragio con una estrella de universo. Es rezar a la ciencia de lo inexplicable, es la aurora sin penumbra, la palabra en silencio que agita el sentido de vivir. La cura de la resaca en soledad, el minimalismo de lo eterno, el beso de bienvenida, el centro de la felicidad más profundo que tu barba o un aroma con certeza de inevitable, es la imperfección añorada, el perdón nunca acontecido. Mi sueño de conjugación presente hecho futuro, la bulería, la mano, la brisa de la mañana y la muerte de madrugada. Son los segundos que no se percatan, son la antología que te definen; son tantas cosas que son imposible que pueda expresar, porque yo no soy una romántica, solo la nostálgica que nace de la microficción aparente de vivir sin amor.

Sara

P.D
Largate a la mierda.




Luego de meses, era inevitable escribir la carta de la querida Sara a Ernesto (arriba el enlace).

27 diciembre, 2010

- Y "Eclipsaron"

Y durante aquella noche, la Luna andaba con la menstruación, pero al Sol no le importó -con la mejor amante no hay tiempo que perder.
Vaya par de exhibicionistas.

25 diciembre, 2010

Oniromancia

...un eclipse de Luna tatuado en el centro de su espalda que derramaba poco a poco todo su bermejo color. Un par de risas: un hombre y una mujer (evidentemente). Luego el despertar precipitado, sudoroso e intranquilo; el resto era la penumbra solitaria que sobrecogía la habitación:
- Ya era hora-. Y en su rostro dibujó una sonrisa inescrutable.

Luego sucederían los acontecimientos relatados en Sin disfemismos y posteriormente en Sin Eufemismos.

15 diciembre, 2010

Sin eufemismos ( Fresas invernales)

Luego de dos años, es fácil no resistirse a la ex de mi mejor amigo una vez que hemos vuelto a hablar. Desnuda y de espaldas, ella se rió:
- Hay cosas que son inevitables cariño, pero tranquilo que el tiempo lo cura todo.
- En eso te equivocás; el tiempo lo mata todo, absolutamente todo...

13 diciembre, 2010

Sin disfemismos...

- Ni a la ciencia o a la religión, no; yo solo escucho a la necesidad hormonal que dicta mi sexto sentido. Era lo que repetía cinco veces por semana en un tercer piso mientras se arrancaba la falda con el mismo fervor con que hacía oídos sordos a quienes osaban atribuirle supuestas patologías excesivas o condenas que morían en la orilla de un paraíso hecho colchón: era una provocadora de eufemismos.